4 de diciembre de 2010
3 de diciembre de 2010
27 de julio de 2010
24 de julio de 2010
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Tengo la convicción de que todo vuelve cuando dejamos de depender de eso. Tengo la firmeza para decir que no siempre son tristes los finales y las despedidas no son para mal. Tengo la certeza de amar sin que me amen y aún así ser feliz. Tengo la seguridad de que los que están no me dejarán y los que lo hicieron ya volverán. Tengo un corazón roto listo para volverse a enamorar. Tengo un amor pasado que dolió pero pasó. Tengo una amiga que me aguanta el corazón. Tengo la suerte de saber lo que es el amor. Tengo la vida que soñé y mucho más que eso. Tengo un sueño sin cumplir y una meta que lograr. Tengo un sueño que se repite cada vez que estás aquí. Tengo la espera que dejaste al no volver. Tengo la firmeza de decir que no existe el olvido, si no que aprendemos a vivir sin eso que era la razón de tu vida.
23 de julio de 2010
Casi siempre, cuando es momento de enfrentarse a la verdad, uno titubea, vacila, quiere salir corriendo. Cuando la verdad llega y no queda más remedio que afrontarla, todos desearíamos ser ciegos, perder la vista y hacer de cuenta que no vimos nada. Porque es así, la verdad duele, lastima, hiere. Cuando nos chocamos con la realidad, cuando, sin querer, nos enteramos de algo que nos destruye el alma, el corazón, todos anhelamos la posibilidad de volver el tiempo atrás. Pero lo extraño de esto es que nadie quiere volver el tiempo atrás para cambiar la verdad, todos desean volver el tiempo atrás para no oírla, para seguir con su vida, aunque vivan en una mentira. Que fácil, ¿no? Nadie hace nada para cambiar la realidad en la que vivimos, todos prefieren huir y hacer como si nunca se hubiesen enterado, creyendo que así todo puede llegar cambiar. Que ilusa esa gente que cree que siendo ciego no ves nada, porque cuando sos ciego las cosas ya no se ven, se sienten. Y eso es mucho peor. Cuando uno no ve la verdad, la siente. Y por más que quiera huir, esa verdad lo persigue, porque cuando la verdad llega no sirve de nada esquivarla, hay que afrontarla. Hay que llorar, reír, gritar, patalear. "No hay peor ciego que el que no quiere ver", dicen. Hay que sacar todo lo que tenemos dentro, porque la ceguera no sólo no nos permite ver, sino que también nos enceguece al alma.
Summer night love
Summer romances begin for all kinds of reasons, but when all is said and done, they have one thing in common. They're shooting stars, a spectacular moment of light in the heavens, fleeting glimpse of eternity, and in a flash they're gone.
22 de julio de 2010
Un amor secreto
Amores clandestinos, secretos, amores reprimidos, prohibidos, amores furtivos, pasionales, amores tormentosos.
Un amor clandestino es un escape constante, es incomodidad, adrenalina, tensión. Es ojos que no ven pero corazón que presiente, es un momento privado, inconfesable.
¿Quién no tuvo un amor secreto, clandestino?¿A quién no lo enciende un amor de esos?
Mi amor era un amor así, así como un parasito que se alimenta de chocolates y de llanto y de soledad pero sin besos ni palabras ni nada.
Cuando amamos, el corazón del otro es un tesoro, y cual piratas queremos arrebatar ese tesoro sin importar si tiene dueño o no.
Nos atrae el amor clandestino, secreto, porque el amor cómplice se hace más fuerte, más nuestro y solo nuestro. La complicidad es un guiño, una aventura, y al amor le encanta la aventura.En el secreto cómplice hay libertad, porque escapamos de la mirada de los demás y nos permitimos ser libres, rebeldes, aventureros como los piratas. El amor secreto es mágico, cuando deja de ser secreto se vuelve real, y el amor real es un poco más complicado.
El amor secreto no conoce el miedo, aborda, conquista, arrebata y roba. Y a veces paga las consecuencias.
Un amor secreto es un amor que no puede ser y es por eso que nos atrae tanto.
Un amor clandestino es un escape constante, es incomodidad, adrenalina, tensión. Es ojos que no ven pero corazón que presiente, es un momento privado, inconfesable.
¿Quién no tuvo un amor secreto, clandestino?¿A quién no lo enciende un amor de esos?
Mi amor era un amor así, así como un parasito que se alimenta de chocolates y de llanto y de soledad pero sin besos ni palabras ni nada.
Cuando amamos, el corazón del otro es un tesoro, y cual piratas queremos arrebatar ese tesoro sin importar si tiene dueño o no.
Nos atrae el amor clandestino, secreto, porque el amor cómplice se hace más fuerte, más nuestro y solo nuestro. La complicidad es un guiño, una aventura, y al amor le encanta la aventura.En el secreto cómplice hay libertad, porque escapamos de la mirada de los demás y nos permitimos ser libres, rebeldes, aventureros como los piratas. El amor secreto es mágico, cuando deja de ser secreto se vuelve real, y el amor real es un poco más complicado.
El amor secreto no conoce el miedo, aborda, conquista, arrebata y roba. Y a veces paga las consecuencias.
Un amor secreto es un amor que no puede ser y es por eso que nos atrae tanto.
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